PORQUE LA REALIDAD -SIEMPRE- SUPERA A LA FICCIÓN...
Decidimos
hacer pasar por ficticio todo aquello que pueda suscitar profunda náusea,
excesiva incomodidad, y sobre todo, infinito deseo por desviar la atención.
Aunque es verdad que la ficción no es ningún salvavidas más allá de su latente
transcripción de la realidad (ni mucho menos es una especie de altruismo o
bienaventuranza escapista), es la forma más vital de inmortalizar las
circunstancias de cualquier entorno, de cualquier mundo atrofiado por nosotros
mismos.
Lo
que aquí presentamos son relatos de la vida diaria, que están allí y que
esperan ser leídos más allá de las líneas (como si el descarado término «leer
entre líneas», equivaliera a una especie de Ley de Herodes).
Estos
son relatos que producen horror, y si el lector lo decide, tendrán la
inevitable reflexión que proveen, directa o indirectamente, las imágenes más
cruentas de la denuncia social. Estas circunstancias, demasiado reales e
irreversibles para infortunio de la continuidad humana, quieren ser atendidas
con la misma urgencia que usted les ignora.
Las historias se publicarán cada miércoles.
Las historias se publicarán cada miércoles.
Atte.
Bardo y Balta.

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